Una parte importante de la población femenina presenta carencias de numerosas vitaminas y minerales por carecer de una alimentación adecuada donde algunos nutrientes son obviados o se toman en cantidades inferiores a lo recomendado

Nutrición para la mujer

Las necesidades dietéticas varían mucho de una mujer a un hombre debido a su fisiología, más aún en el caso de una mujer embarazada. Es importante adaptar la alimentación y nutrición a las diferentes etapas de la vida de una mujer. El principal objetivo a cumplir es alimentarse de forma que se satisfacen las necesidades nutricionales mediante una dieta mixta y equilibrada que asegure el aporte necesario de nutrientes.

Una parte importante de la población femenina presenta carencias de numerosas vitaminas y minerales por carecer de una alimentación adecuada donde algunos nutrientes son obviados o se toman en cantidades inferiores a lo recomendado. La mayoría de dietas rígidas que buscan la perdida de peso suelen causar deficiencias nutricionales y acabar desencadenando en problemas de salud.

Por ello, es muy importante seguir siempre una dieta controlada y equilibrada, más aún durante el embarazo.

Necesidades especiales de nutrición durante el embarazo

Durante los meses del embarazo toda mujer necesita revisar su alimentación para incluir más ácido fólico, hierro, calcio y vitamina D.

El ácido fólico ayuda a prevenir ciertos defectos congénitos durante el embarazo y la lactancia, aumentando hasta 600 microgramos la ingesta diaria. En la mayoría de casos se recomiendan suplementos alimenticios que contengan ácido fólico.

También es importante aumentar el consumo de hierro para facilitar el crecimiento y desarrollo cerebral de su bebé. Esto se debe a que la cantidad de sangre en el cuerpo aumenta y por tanto la cantidad de hierro se dispersa más. Es recomendable alcanzar los 27 miligramos de hierro al día.

Es importante también mantener un consumo mínimo de 1.000 miligramos de calcio al día para reducir el riesgo de preeclampsia, una condición médica grave que puede causa un aumento repentino de la presión arterial.

La vitamina D es el mejor aliado del calcio para ayudar también al correcto desarrollo de los huesos y dientes del bebé. Toda mujer, embarazada o no, debe consumir al menos 600 unidades internacionales de vitamina D diariamente.