La endometriosis es una patología ginecológica: una enfermedad crónica que afecta principalmente a mujeres entre los 25 y 45 años, y una de las tres causas principales de infertilidad. Las estadísticas señalan que es un problema que sufre entre 1 y 2 mujeres de cada 10 en edad fértil.
La endometriosis consiste en la presencia de tejido endometrio más allá de su lugar natural (el útero), y se desconoce la manera en que se origina. La acumulación de dicho tejido provoca una inflamación de los órganos sobre los que se halla, y puede llegar a afectar a los órganos abdominales debido a la formación de tejido cicatrizal y adherencias. En la mayoría de pacientes, con la llegada de la menopausia la endometriosis desaparece., pero en algunos casos excepcionales, la endometriosis continúa presente durante esta etapa.

RECUPERAR LA FUNCIÓN REPRODUCTIVA

La endometriosis es evidente en la gran mayoría de mujeres afectadas a través de intensos dolores antes, durante y después de la menstruación, así como un potente dolor intestinal. En algunos casos, este dolor no es tan evidente, por lo que el diagnóstico es más complejo.

En casos en que la endometriosis es leve, es posible extraer el tejido por medio de cirugía, siendo posible recuperar la fertilidad. Este tipo de cirugía es la especialidad del Dr.Millán y su equipo del Instituto ICERA.

La cirugía que retira los tejidos es un tratamiento de choque contra la dolencia. El objetivo es reducir los dolores y evitar que la mucosa siga expandiéndose, para así poder recuperar la función reproductiva. Este tipo de cirugía endométrica se lleva realiza por laparoscopia o histerectomía, y se opera por ablación láser o vaporización de CO2. El tratamiento incluye hormonas.

Es fundamental diagnosticar la enfermedad a tiempo, pues el tejido endometrio sustituye paulatinamente al tejido sano de los ovarios. También afecta al embarazo el que las trompas de falopio no puedan facilitar la correcta unión de óvulo y espermatozoide. Los efectos de esta enfermedad sobre la capacidad de concebir no son determinantes, pero se observa afectación a los ovarios: su calidad decrece y su cantidad merma, lo que definitivamente reduce la fertilidad de la mujer.

La medicina ha desarrollado tratamientos para paliar el dolor de la endometriosis y recuperar la fertilidad que puede haber perdido. Normalmente, la endometriosis se detectada en revisiones que buscan explicación a dificultades para el embarazo. Las mujeres diagnosticadas con endometriosis han de preguntarse hasta qué punto puede ser un problema a la hora de gestar. Los datos indican que entre 3 de cada 10 mujeres con endometriosis son estériles.

Las pacientes cuya endometriosis no puede ser retirada al completo mediante cirugía suelen recurrir a la fecundación in vitro para lograr tener hijos.

DOLOR, SANGRADOS E INFERTILIDAD

La endometriosis destaca por una migración del tejido propio de parte interna del útero fuera de este: en ovarios, ligamentos uternios y vejiga En muy raras excepciones los implantes de tejido endometrial pueden aparecer fuera del abdomen, por ejemplo en los pulmones. Tal migración de tejido da lugar a diversos síntomas que empobrecen la calidad de vida de aquellas que la padecen. Se trata de una enfermedad benigna y solo algunos casos aislados se han podido relacionar con procesos cancerosos.

El síntoma guía y más frecuente de la endometriosis es el dolor. Este dolor puede aparecer en forma de dolor menstrual y/o durante las relaciones sexuales. El dolor suele localizarse en el abdomen, recto, pelvis y puede irradiarse a las piernas, generalmente a la pierna derecha.

Otros síntomas característicos de la endometriosis son los sangrados, ya que la implantación endometrial fuera del útero puede sangrar. Puede existir metrorragia, es decir, sangrado fuera del periodo menstrual o hipermenorrea o sangrado excesivo durante la menstruación. En contraposición, también puede existir amenorrea, es decir, ausencia de sangrado menstrual.

Otro de los síntomas más importantes de la endometriosis es la infertilidad. La infertilidad es uno de los motivos de consulta más frecuentes por esta enfermedad. Su causa es muy variada: aparición de adherencias, secreción de sustancias inapropiadas o alteración del funcionamiento ovárico por implantación celular. Además de la infertilidad, la endometriosis también aumenta las probabilidades de sufrir abortos espontáneos, por lo que se deduce que la endometriosis es una patología importante en relación con el embarazo.

Otras manifestaciones, aunque menos frecuentes, son los trastornos intestinales: estreñimiento, dolor abdominal, dolor al defecar o diarrea.

Cabe decir que el 50% de las pacientes con endometriosis son asintomáticas, lo cual es importante dada la altísima prevalencia de la enfermedad. En cuanto a las endometriosis sintomáticas, la intensidad y gravedad de los síntomas es muy variable en cada paciente y puede aparecer uno o varios a la vez. El caso más frecuente es el de la mujer que acude a consulta por dolores pélvicos que se podría tratar con analgesia o tratamiento hormonal, reservando la cirugía solo para casos extremos o síntomas incontrolables.

APARICIÓN DE TEJIDO ENDOMETRIAL

La aparición del tejido endometrial es muy diversa, pudiendo aparecer en forma de quiste endometriósico, también llamado quiste endometrial, como el quiste de chocolate del ovario, en cualquier punto del abdomen, dando lugar a un endometrioma ovárico, endometriosis intestinal, endometriosis ovárica o incluso como endometritis crónica.

GRADOS DE ENDOMETRIOSIS

La endometriosis se clasifica en distintos grados, en función del avance de la enfermedad, que ayudan a enfocar el tratamiento que precisa cada mujer. La escala va del I al IV, siendo el grado I el grado mínimo que aparece en la superficie uterina, el grado II aparecería penetrando sobre las paredes uterinas, el grado III donde ya encontraríamos la endometriosis profunda, pudiendo aparecer en forma de endometriosis ovárica o en otros puntos del abdomen en forma de quistes endometrósicos u otros. Finalmente, el grado IV correspondería a la endometriosis severa, en la que la endometriosis profunda generaría un quiste endometrial y adherencias en distintos órganos abdominales, como la endometriosis intestinal.

Lo más común es que la endometriosis sea un proceso superficial y hasta en un 50% de las pacientes es asintomática. Sin embargo, en caso de tratarse de una endometriosis severa es muy frecuente la aparición de dolor e incluso infertilidad o sangrados. El tratamiento se elige en función de la sintomatología y de la invasión del tejido endometrial. A pesar de que lo más frecuente sea la aparición de endometriosis superficial, también puede aparecer en otras formas como endometritis crónica, que es una inflamación crónica del endometrio o casos como el endometrioma ovárico, que sería un tumor benigno del ovario. La endometritis es frecuente que genere síntomas, pero su relación con los procesos cancerígenos no es estrecha y mucho menos con formas malignas.

TIPOS DE ENDOMETRIOSIS

Además de los grados de endometriosis, también existe una clasificación en función de localización. Existen tres tipos en función de este parámetro. En primer lugar, la endometriosis superficial, en las que aparecen focos en la superficie peritoneal. El segundo tipo sería la endometriosis ovárica, dando lugar a quistes endometriósicos, como es el quiste de chocolate. Finalmente, el tercer tipo sería la endometriosis profunda, como es el caso de la endometriosis intestinal, que tiene un peor pronóstico.

MÚLTIPLES POSIBILIDADES

Actualmente el tratamiento para la endometriosis es muy amplio, ya que se calcula que entre un 10-15% de las mujeres en edad fértil pueden ser portadoras de la enfermedad. A la hora de seleccionar el tratamiento se deben evaluar una serie de características en cada paciente: gravedad de la enfermedad o de los síntomas, edad y deseo de tener hijos. Una vez evaluados estos requisitos, se debe elegir entre las diferentes opciones de tratamiento: analgesia, tratamiento quirúrgico o tratamiento hormonal. El tratamiento analgésico y el hormonal constituyen parte del tratamiento sintomático, es decir, no erradican la enfermedad, pero son muy útiles para controlar los síntomas y garantizar una buena calidad de vida a la paciente.

TRATAMIENTO ANALGÉSICO

En primer lugar, el tratamiento analgésico sería útil en mujeres con síntomas leves de endometriosis. El ejercicio físico, técnicas de relajación y fármacos como AINEs (Ibuprofeno, naproxeno, etc.) u otros analgésicos más potentes, en caso de necesitarlos. Este tratamiento analgésico junto con revisiones periódicas al ginecólogo, cada 6 o 12 meses, puede ser suficiente en muchos casos.

TRATAMIENTO HORMONAL

El tratamiento hormonal es otra de las grandes herramientas de los ginecólogos. Este tratamiento tan solo se aplicará en mujeres que no tengan deseos de gestación y permite controlar los síntomas de la endometriosis en la mayor parte de los casos. Dentro del propio tratamiento hormonal existen varias opciones. Por un lado, la píldora anticonceptiva, que debería consumirse durante al menos 6-9 meses. Otra opción son las inyecciones de progesterona, que tienen como mayor desventaja sus efectos secundarios: depresión o aumento de peso. Por último, los fármacos agonistas de la gonotropina, que se emplearían durante un periodo de 6 meses. Estos últimos generan un estado muy similar a la menopausia en la mujer durante su consumo.

CIRUGÍA

La última opción de tratamiento sería la cirugía, que reserva para pacientes a las que las terapias anteriores no les han servido, dada la gravedad de sus síntomas. Dentro de la cirugía están la laparoscopia, laparotomía e histerectomía. La histerectomía, extirpación de útero, trompas de Falopio y ovarios es la técnica que más posibilidades de curación total brinda a la paciente.