La incontinencia urinaria es una pérdida parcial o total de la vejiga, lo que supone desde pequeñas filtraciones de orina hasta la pérdida incontrolable de esta. Se trata de un síntoma que puede sufrir cualquier persona, aunque se normaliza conforme subimos escalones de edad.

INCONTINENCIA URINARIA

Este escape tiene lugar cuando hay una alteración del suelo pélvico, que es el conjunto de músculos que sostiene la parte baja del abdomen: la vejiga, el útero y el recto. Estas alteraciones pueden originarse por un embarazo, por la llegada de la menopausia o por un gran esfuerzo abdominal. Las mujeres tienen el doble de probabilidad de sufrir incontinencia urinaria que los hombres solo por la distribución interna de los órganos.

Además de las propias pérdidas de orina, otros síntomas que pueden ayudar a diagnosticar la Incontinencia urinaria es tener sensación de peso o bulto en los genitales.

Existe una incontinencia urinaria denominada de esfuerzo, que sucede al realizar un esfuerzo con el abdomen (como toser, estornudar, reír, etc.) pero no se produce estando en reposo.

La recuperación o rehabilitación del suelo pélvico suele servir para hacer desaparecer esta problemática. Normalmente, se soluciona mediante ejercicios de fisioterapia que buscan tonificar los músculos perineales.